lunes, 13 de marzo de 2017

El lago

Sé que en tus orillas derrama
El brebaje negro la civilización.
Sé que entre tus olas muy tenues y suaves
Sólo el niño pobre,
Se baña con vos.

Pero en el oriente eterno del tiempo,
Fuiste lago inmenso,
La cuenca de un Dios,
Y en la dulzura de tus cocotales,
Saciaba su sed,
El conquistador.

Ahora lloran petróleo tus aguas,
Fugas dolorosas que matan al pez,
Y en la curiara un indio cantaba,
Sus versos de gaita al amanecer.

Sé que lavanderas tu virgen encontraron
Tabla de madera sin tripulación,
Una huella extraña sobre las riberas,
Un contorno etéreo de consolación
Una prueba humilde de lo que queremos,
La chinita buena de nuestro señor.

Sigues siendo enorme reservorio de agua
Apuñaleado de taladros en el corazón,
En el catatumbo transfusión te sana
La corriente dulce de tu arteria soy,
En la sierra toda la lluvia se afana
Porque sigues vivo aunque mueras hoy.



Sé que escupes el fango negro
Sobre el barquito de aquel pescador,
Pues no sabes cómo en ese tanquero,
Tus olas inmensas no causan pavor.
¡Ah!, lago de Maracaibo,
Recuerda que no eres el mar,
Si han taladrado el océano
Y el hielo se suda por tanto calor,
Tan sólo te queda aferrarte,
A los maracuchos y su compasión.

Sé que quieres el puente,
Al principio, sé también, no te gustó,
Pero ahora lo miras silente,
Como el viejo amigo que nunca marchó,
Como el compañero perenne y valiente,
Que escucha tus quejas, y llora con vos.

Repites en las noches; ¡soy esclavo!
A los hombres y mujeres, doy y doy,
Todos ellos se presumen muy inteligentes,
La verdad, quizás acabes  en una explosión,
No se abusa de lo bueno de la gente,
No se daña el agua dulce sin razón,
No se ensucian sus orillas sin que paguen
En sus hijos o en sus nietos la ambición.

Sé que llorabas ayer,
Cuando el niño tiró en tus aguas:
Aquel vaso de cartón,
Recordaste al funcionario que juraba
Cuidarte desde la gobernación,
¡Vamos lago!
Un político no será tu salvación,
Tú te salvas si un maestro puede,
Enseñar a un niño lo que duele,
Un jodido vaso de cartón.

Sé que estás triste lago,
Perdóname, por favor,
Si en tus orillas derrama.
Espeso brebaje negro,
Nuestra civilización.


domingo, 12 de marzo de 2017

A los que no saben que son mis amigos

 Yo soy amigo del viento
Que se lleva mis canciones
Y soy amigo del tiempo
Donde mueren ilusiones
Yo soy amigo del llanto
Derramado en la mañana
Y soy amigo del campo
Donde crecen las montañas.

Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano

Yo soy amigo del cielo
Donde he posado mis ojos
Y de la lluvia que cae
Mojando mis antojos
Yo soy amigo del paso
Que me ha llevado hasta el río
Y soy amigo del hombre
Que no cree en albedríos.


Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano

Me gustan las manos suaves
Donde abundan las caricias
Y la ternura que nace
En una dulce sonrisa,
Me gusta el paisaje abierto
Del ser que no es egoísta
Y lo inexorable del tiempo
El llanto, el sueño y la risa.


Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano

   Yo soy amigo del beso
Que nadie jamás te ha dado
Y del regreso a la casa
Cuando tienes doce años,
Yo soy amigo del hombre
Que nunca ha querido ser
El guardián de los ocasos, sino del amanecer

Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano


Yo soy amigo del silencio, el amigo de la paz,
El amigo de la luna, del verano en alta mar,
De la historia que se suma al concierto del amor,
Soy amigo de la cuna que albergara al niño Dios.


Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano

Soy amigo del que lee y del que escribe
Porque sabe que no sabe; ni escribir, ni leer.
Soy amigo de la mosca que se aleja
A buscar la podredumbre en otro ser.
Soy amigo del que lee mis versos muertos
Porque sabe que no mueren como él.


Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano

Yo soy amigo de todo
Y enemigo de ninguno
Mi lugar es el planeta
Donde salgo a caminar
Me acongojo de lo malo
Me entristece la maldad,
Pero vivo por lo bueno
Por lo grande y la bondad,
Soy amigo de los tontos, soy amigo del luchar,
Soy amigo de la vida
Aunque hoy me haga llorar…


Y soy caminante de un pueblo lejano
Y soy practicante del arte de ser humano